¿Qué es la disfagia y cómo detectarla?

17 Dic 2020
León

Begoña Pintor

Nutricionista de la Unidad de Nutrición del Hospital de León

La disfagia es una alteración o dificultad en la deglución debido a que su eficacia y seguridad están alteradas. Puede producirse por un proceso agudo, algo puntual, o por el contrario puede ser algo progresivo producido por el envejecimiento o por la presencia de enfermedades (neurológicas, traumatismos, cáncer, etc.).

Detectarla precozmente ayudará a prevenir la aparición de posibles complicaciones que se pueden producir al estar alterado todo el proceso deglutorio. Algunas de estas complicaciones son la desnutrición, por la dificultad que se produce para comer, o las neumonías por broncoaspiración o atragantamientos. 

La desnutrición se produce por la dificultad que existe para comer. Al disminuir la ingesta, se produce una pérdida de peso involuntaria que generalmente se debe a una pérdida de masa muscular que se conoce como sarcopenia, con una repercusión muy negativa en la calidad de vida.
 
Dada la repercusión de la disfagia y sabiendo los riesgos que conlleva no diagnosticarla es muy importante conocer los signos y síntomas:

•    Tos o atragantamiento durante o después de la comida.
•    Dificultad para controlar las secreciones (babeo).
•    Cambios en el tono de la voz tras la ingesta (voz húmeda).
•    Sensación de que la comida se pega a la garganta y necesidad de hacer varios intentos para tragar e incapacidad para realizar una tos voluntaria tras un atragantamiento.
•    Mantener la comida acumulada en la boca más tiempo de lo normal.
•    Ser incapaz de tragar de una sola vez una cucharada de comida.

Si reconoces alguno de estos signos y síntomas en ti mismo o alguno de tus familiares debes informar a tu médico para realizar una prueba diagnóstica y, en caso de padecer disfagia, poder realizar las adaptaciones necesarias.

Además de la dieta, en la que entraremos en detalle en artículos posteriores, las medidas posturales a tener en cuenta a la hora de comer en este tipo de pacientes son una parte importante, ya que es imprescindible para que la persona que tiene disfagia que pueda nutrirse con seguridad. Estas recomendaciones son:

•    Mantén una posición lo más erguida posible mientras comes, preferiblemente en una silla con la espalda bien apoyada en el respaldo. 
•    Es importante mantener una higiene oral y dental adecuada tras cada comida. 
•    Siempre que puedas come por ti mismo, en un ambiente tranquilo y relajado y sin distracciones (hablar, radio, televisión, etc.).
•    Debes estar tranquilo y no estar adormecido cuando empieces a comer.
•    Si necesitas ayuda para comer, la persona que está ayudando debe ponerse a la altura de tus ojos o por debajo para evitar que levantes la cabeza al tragar. 
•    Come despacio, si es necesario con cubiertos pequeños y asegurándose de tener la boca vacía antes de introducir más alimento en la boca. Se debe evitar el uso de pajitas o jeringas para alimentarse. Cuando vayas a tragar inclina la cabeza ligeramente hacia delante para facilitar la deglución.
•    Tras la ingesta evita tumbarte, debes esperar entre 30-60 minutos tras finalizar la comida. 

Con estas recomendaciones y las recomendaciones de ingesta de sólidos y líquidos que veremos en artículos posteriores podrá mantener un adecuado estado nutricional y de hidratación. 
 

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